El Colegio concibe a la persona como valor fundamental, reconociendo la idéntica dignidad de todos. Por tanto considera al niño y al adolescente con identidad propia, independiente del adulto, como un sujeto activo en el proceso del aprendizaje y de la educación.
Defiende el derecho de cada persona a ser respetada y por lo tanto la obligación de todos de aceptar, comprender, promover y respetar los derechos de los demás.
|
|
Entiende el respeto en sentido “mutuo”, no unidireccional, sin privilegios de edad o estatus social que lo diferencie
Ya que el alumno posee unas necesidades afectivas, sociales e intelectuales variables según su etapa o estado de desarrollo, el Colegio valora estas diferentes singularidades para atenderlas de la forma que corresponde a su grado y maduración. |