Con el nuevo curso que comienza hemos iniciado un cambio significativo en la elaboración del menú de nuestro comedor escolar. Pretendemos con esta nueva iniciativa fomentar unos hábitos más saludables en la alimentación de nuestros alumnos/as, incluir más variedad de alimentos con un alto valor nutricional, y eliminar los menos nutritivos y con posibilidad de aumento no deseado de azúcares refinados, así como evitar dietas hipercalóricas o ricas en grasas saturadas, o con bajo nivel de fibra. Tratamos así de limitar, en la mayor medida posible, futuras enfermedades y riesgos para la salud como: sobrepeso, aumento de glucemia, hipercolesterolemia, flatulencia, o estreñimiento.

Esta idea global nos ha llevado a introducir los siguientes cambios:

–          Sustitución de hidratos de carbono simples por hidratos de carbono complejos, los cuales generan un efecto beneficioso en nuestro organismo, tanto a corto, medio como a largo plazo. Contienen más fibra, vitaminas y minerales, y al ser de absorción lenta la energía que nos aporta es más duradera y estable en el transcurso del día. A su vez, previenen enfermedades tales como diabetes, hipoglucemia, obesidad, o deterioro dental entre otras. Para ello empezaremos a implementar los siguientes cambios de alimentos en la dieta:

-Cambio de pan blanco por pan integral.

-Uso de pasta integral en lugar de pasta blanca de harina refinada.

-Sustitución de refrescos azucarados por refrescos sin azúcar añadido, que incluyan frutas naturales.

-Ausencia de fiambre procesado, dejando únicamente jamón serrano, jamón york, pechuga de pavo y queso.

-Ausencia de yogurt azucarado, implementando en su lugar yogurt sin azúcar, con miel como opción (al tener menos calorías), o fruta.

Hemos empezado a incluir  tomate natural rallado diariamente, como acompañamiento al bocadillo del almuerzo. El tomate natural, aparte de ser un excelente antioxidante, favorece la normalización del hábito intestinal.

Aumento de alimentos ricos en ácidos Omega 3 y 6, denominados esenciales, ya que nuestro organismo no los genera. Entre sus beneficios destaca la ayuda que nos ofrecen para mantener tanto una buena salud cardiovascular como un correcto funcionamiento del cerebro. Hemos aumentado los siguientes:

  • Pescado azul, como bacalao, salmón, o pez espada.
  • Frutos secos, como almendras, nueces, etc.
  • Vegetales, como el aguacate, brócoli, lechuga, pepino, etc.
  • Queso fresco.
  • Y finalmente, diferentes tipos de semillas.

Reducción de alimentos procesados y sustitución por alimentos frescos, eliminando así componentes alimentarios innecesarios para nuestra dieta como dextrosas, grasas vegetales hidrogenadas, etc. En este sentido hemos abandonado la        elaboración de los siguientes alimentos:

  • Salchichas procesadas.
  • Palitos de pescado o nuggets.

Uso de aceite de oliva virgen extra y aceite de girasol alto oleico. El aceite de oliva virgen extra, que hasta ahora venimos utilizando, es sin duda uno de los aceites más beneficiosos para nuestro organismo, previene enfermedades cardiovasculares, actúa como antioxidante celular, posee propiedades antiinflamatorias, y ayuda a controlar el colesterol. El aceite de girasol alto oleico es de tipo monoinsaruado, por lo que es más estable al calor y resiste mejor la oxidación, además de tener propiedades más beneficiosas que el aceite de girasol.

Con estos cambios, esperamos contribuir a una alimentación más equilibrada, completa, variada y nutritiva, a la vez que fomentamos unos hábitos alimenticios más saludables y prevenimos enfermedades futuras. Todo ello, bajo la valoración y supervisión de nuestros/as alumnos/as, para los que no va a dejar de ser en ningún momento menos apetitosa, si no todo lo contrario. Estamos seguros de que esta nueva iniciativa les gustará, a ellos/as y a vosotros/as.

Saludos cordiales,

José Luis Torralba                                                  Francisco García

Servicio de Cocina                                                    Servicio Médico