¿HAY ALGO MEJOR QUE LA ELABORACIÓN DE UN “MENÚ ESCOLAR PREMIUM”?

Pues tal vez sí, una educación de calidad, integral, personalizada, trabajando en proyectos, de forma cooperativa y que promueva la educación en valores. Esta es la oferta educativa del Colegio Europeo Almazán. Pero todos sabemos que, para conseguirlo, es imprescindible una alimentación equilibrada, nutritiva y saludable, la base fundamental para que nuestras/os alumnas/os tengan los nutrientes necesarios, elaborados con los mejores ingredientes, les aporte las calorías necesarias y óptimas y consigan así desarrollar sus máximas capacidades.

Nuestras/os alumnas/os desarrollan una importante parte de su jornada en el centro escolar, siendo un importante número de ellos los que permanecen al mediodía y disfrutan de nuestro menú escolar. De tal manera que su principal comida diaria la desarrollan entre nosotras/os. Por tanto, es una responsabilidad y un reto que esa comida principal sea elaborada pensando en aportarles la mejor calidad, equilibrio de nutrientes, variedad de alimentos, sea saludable y a la vez les enseñe normas de convivencia, compañerismo y buen trato.

Por otro lado la fase de crecimiento y desarrollo continuo, tanto físico como psíquico, nos obliga a ponderar los alimentos más adecuados, sin que produzcan sobrepeso, sobrecargas salinas, interferencias en su desarrollo neurovegetativo, aumente sus capacidades intelectuales y les dote de la energía necesaria para su mejor rendimiento y un óptimo aprovechamiento docente y deportivo.

Con ese objetivo durante este nuevo curso escolar hemos iniciado un cambio significativo en la elaboración de los alimentos de nuestro comedor escolar. Pretendemos con esta nueva iniciativa fomentar unos hábitos más saludables en la alimentación de nuestras/os alumnas/os, incluir más variedad de alimentos con un alto valor nutricional, y eliminar los menos nutritivos y con posibilidad de aumento no deseado de azúcares refinados, evitando a la vez dietas hipercalóricas o ricas en grasas saturadas, o con bajo nivel de fibra. Tratamos así de limitar, en la mayor medida posible, futuras enfermedades y riesgos para la salud como: sobrepeso, aumento de glucemia, hipercolesterolemia, flatulencia, o estreñimiento.

Esta idea global nos ha llevado a introducir los siguientes cambios, que ya se han ido implementando durante los primeros meses de este curso:

  • Se han sustituido los hidratos de carbono simples por hidratos de carbono complejos, los cuales generan un efecto beneficioso en nuestro organismo, al contener más fibra, vitaminas y minerales, y al ser de absorción lenta, con lo cual la energía que nos aporta es más duradera y estable en el tiempo. A su vez, previenen enfermedades tales como diabetes, hipoglucemia, obesidad, o deterioro dental entre otras. Para ello se han empezado a implementar los siguientes cambios de alimentos en la dieta:

– Cambio de pan blanco por pan integral.

– Uso de pasta integral en lugar de pasta blanca.

– Sustitución de refrescos azucarados por refrescos cero azúcar  

añadido, que   incluyan frutas naturales.

Ausencia de fiambre procesado, dejando únicamente jamón

serrano, jamón york, pechuga de pavo y queso.

– Ausencia de yogurt azucarado, implementando en su lugar yogurt

  sin azúcar, con miel como opción (al tener menos calorías), o fruta.

  • Hemos empezado a incluir tomate natural rallado diariamente, como acompañamiento al bocadillo del almuerzo. El tomate natural, aparte de ser un excelente antioxidante, favorece la normalización del hábito intestinal.
  • Aumento de alimentos ricos en ácidos Omega 3 y 6, denominados esenciales, ya que nuestro organismo no los genera. Entre sus beneficios cabe destacar la ayuda que ofrecen para mantener tanto una buena salud cardiovascular como un correcto funcionamiento del cerebro. Hemos empezado a usar los siguientes:

Pescado azul, como bacalao, salmón, o pez espada.

Frutos secos, como almendras, nueces, etc.

Vegetales, como el aguacate, brócoli, lechuga, pepino, etc.

Queso fresco.

– Y finalmente, diferentes tipos de semillas.

  • Reducción de alimentos procesados y sustitución por alimentos frescos, eliminando así componentes alimentarios innecesarios para nuestra dieta como dextrosas, grasas vegetales hidrogenadas, etc. En este sentido hemos abandonado la elaboración de los siguientes alimentos:

– Salchichas.
– Palitos de pescado o nuggets.

Uso de aceite de oliva virgen extra y aceite de girasol alto oleico. El aceite de oliva virgen extra, que hasta ahora venimos utilizando, es sin duda uno de los aceites más beneficiosos para nuestro organismo, previene enfermedades cardiovasculares, actúa como antioxidante celular, posee propiedades antiinflamatorias, y ayuda a controlar el colesterol. El aceite de girasol alto oleico es de tipo monoinsaturado, por lo que es más estable al calor y resiste mejor la oxidación, además de tener más propiedades que el aceite de girasol.