Hace muchos años,  en la India un país de Asia. Yoguis y yoguines se reunían alrededor de una gran  roca en el río Ganges… Así dio comienzo la primera clase de yoga en familia con los alumnos de 5 años.

Yoga significa “unión” y para ello es muy importante sentarnos en círculo conectando unos con otros en forma de mándala humana. Nos dimos la bienvenida con el “cuenco tibetano”,  practicamos el juego de las 5 vocales experimentando así la respiración.

Nos animamos a realizar el “Baile Animal” siendo montañas, elefantes, ranas, perross, gatos, serpiente….estirando todo nuestro cuerpo.

Los papás nos buscaron con los ojos tapados, guiándose de nuestros sonidos en el “juego del pingüino” y os aseguro que no fue nada fácil.

Nuestra maleta viajera, nos llevó al país de las adivinanzas, jugando a “Adivina yoga”. Los papás nos leían las adivinanzas (todas ellas de Gloria Fuertes) y nosotros debíamos averiguarlas y realizar su pose correspondiente. Sin duda, la que más nos gustó fue la del murciélago y la del caracol.

Terminamos nuestro viaje en un tren de masajes y recibimos un pasaporte de yoga, que nos permitirá viajar a donde nos lleve nuestra imaginación en las próximas sesiones de yoga.